En Bélgica, a principios de los años 80, Jan Laureys sueña con ver el mundo y disfrutar de la vida, pero ends up joining the gendarmerie, como así lo quiere su padre, también oficial de la gendarmería. Cuando Jan se entera de la creación de la CDI, una unidad que combatirá el tráfico de drogas con métodos americanos, no duda en presentarse. La CDI no lleva uniforme, lo que permite a Jan seguir luciendo sus elegantes atuendos en el patio de la comandancia.
Así conoce a Bob, un agente de la DEA estadounidense que ha llegado para entrenar a la élite de la policía belga en técnicas americanas. Después de un grave error, la CDI pierde una gran cantidad de dinero de la gendarmería. Para salvar las apariencias, deciden, siguiendo el consejo de Bob, recuperar el dinero vendiendo drogas ellos mismos. Todo parece ir bien... hasta que las cosas se torcen, especialmente para Jan.