

Arturo le dice a Marga que está intranquilo: sus respectivos perros pasan mucho tiempo juntos, y teme que la cosa... vaya a más.

Marga, Arturo y Herminia están preocupados porque hay gente haciendo running en el parque. Quien dice gente, dice Guillermo… aunque asegura que no es por él, sino por su perra.

Manuel cree que Guillermo y Loli pasan demasiado tiempo mirando el móvil, y les propone desengancharse con un método radical: cortar por lo sano.

Manuel vuelve a las andadas con una de sus alocadas teorías: un departamento secreto del gobierno se ocupa de que todos los españoles tengan un tío llamado Pepe.

Guillermo y Manuel flipan en colores cuando Marga les dice que nunca hace sus necesidades, ni ningún otro acto íntimo, delante de su perro.

Arturo pasea a su perra por el parque, cuando le da un ataque al corazón. Mientras esperan a la ambulancia, Rafa y Claudia le dicen que tiene una oportunidad de oro para decir unas últimas palabras que sean profundas y oportunas.

Se presenta en el parque un perro policía con su dueño, policía también… y pone nerviosos a todos, perros y dueños.

Rafa sorprende a todos cuando dice que ha visto un perro fantasma en el parque. Loli tiene la solución: llamar a una amiga suya que es médium.

Claudia y Loli ven cómo llega al parque un expat pijo paseando a su perro. Temiendo que el parque se gentrifique, deciden hacer algo. Pero... ¿qué?

Benito, el perro de Loli, se ha convertido en un fenómeno de las redes sociales. Cuando Herminia se entera de la pasta que se saca, intenta que Bobby también se convierta en perro influencer.

Amazon Prime Video
Amazon Prime Video with Ads






