1988. Nick Burbeck, el acaudalado esposo de Simone, supuestamente de viaje de negocios, muere en un hotel de Londres en circunstancias sospechosas. Simone le comunica a sus dos hijos, Lenny y Tess, unos adolescentes revoltosos, y se prepara para recibir una cuantiosa herencia. Sin embargo, pronto descubre que su marido estaba ahogado en deudas relacionadas con actividades fraudulentas. Ruinada, se ve obligada a vender todas sus posesiones, incluyendo su lujosa casa. Simone no tiene más opción que refugiarse con sus hijos en casa de su madre, en Newcastle, una ciudad obrera de Australia, donde no ha puesto un pie desde su juventud...