Bert y Sam llevan varios años viviendo en España, Sam en las suaves colinas y Bert en el entorno menos idílico de una celda de prisión. Después de pasar una década entre rejas, un diagnóstico de cáncer permite a Bert salir libre gracias a un indulto humanitario. Con solo unas pocas semanas de vida, ella decide emprender un robo de arte multimillonario que pondrá a prueba su temple y demostrará su valía. A regañadientes, Sam vuelve a dejar entrar a Bert en su vida y pronto se encuentra regresando a la vida delictiva que ha intentado dejar atrás.