(CASTELLANO) Entrepreneurs es exactamente lo que prometía ser: una sátira despiadada sobre el postureo del emprendimiento moderno. Rober Bodegas y Alberto Casado (Pantomima Full) convierten sus vídeos virales en una serie que dispara sin piedad contra esa generación de vendehúmos que confunde un coworking con el éxito y una charla motivacional con la sabiduría. Lo mejor es que no hay disfraz: todo lo que ridiculizaban en sus sketches, aquí cobra vida con nombres, apellidos y una iluminación de oficina cool.
La serie es un retrato brillante de esa España que se cree Silicon Valley pero no pasa del afterwork. Cada personaje es un cliché tan reconocible que cuesta no pensar en alguien real: el gurú de LinkedIn, la coach zen que factura humo, el “visionario” de garaje financiado por papá. Es incómoda, exagerada y divertidísima, con esa mezcla de vergüenza ajena y carcajada que solo Pantomima Full domina.
Álex de la Iglesia y su equipo logran darle empaque visual y ritmo a un formato que podría haberse quedado en sketch. Los diálogos están afilados, el absurdo se estira hasta lo insoportable —para bien—, y Aura Garrido funciona como ancla emocional entre tanto idiota encantado de conocerse.
Es cierto que a veces repite la fórmula o se apoya demasiado en la incomodidad, pero el resultado es tan certero que da igual. Entrepreneurs es un espejo en el que todos hemos visto reflejado a alguien (o a nosotros mismos en un mal día). Una serie que no enseña a emprender, sino a reírse de quienes creen tener la fórmula del éxito en una taza con frase motivacional.
(ENGLISH) Entrepreneurs is exactly what it promised to be: a ruthless satire of the modern startup dream. Rober Bodegas and Alberto Casado (Pantomima Full) turn their viral sketches into a sharp, hilarious series that takes aim at the generation of wannabe founders who confuse a coworking space with success and motivational quotes with wisdom. Everything they mocked before now has faces, names, and neon lighting.
The show perfectly captures that Spain that thinks it’s Silicon Valley but never leaves the afterwork bar. Every character is painfully recognizable — the LinkedIn guru, the spiritual coach selling air, the “visionary” with daddy’s money. It’s uncomfortable, exaggerated, and genuinely funny, filled with that mix of cringe and laughter that Pantomima Full have mastered.
Alex de la Iglesia gives the show rhythm and style, turning what could have been a sketch collection into real storytelling. The dialogue bites, the absurdity stretches to the limit (in the best way), and Aura Garrido grounds the madness with just enough sanity.
Yes, it repeats its formula sometimes, but it doesn’t matter — the result is brutally accurate. Entrepreneurs isn’t about how to succeed; it’s about laughing at those who think success comes in a mug that says “Hustle harder.”