

El cronómetro marino es robado por piratas que trabajan para el supuestamente fallecido, Edward Teach, Barbanegra. A bordo está Tom Lowe, un espía inglés cuya misión es evitar que el invento llegue a manos piratas… y asesinar a Barbanegra.

Llega a Santa Campana el capitán Samuel Valentine, el pirata más temido del mundo. Barbanegra lo invitó para pedirle un favor, que le venda el cronómetro nuevamente a los británicos, pero él se niega.

Kate es capturada. Barbanegra y Lowe deberán rescatarla antes de que le revele a Willian Jagger dónde está la isla. Además, el espía descubre que el famoso pirata tiene un motivo muy personal para retenerlo en Santa Campana.

Lowe descubre los planes terribles de Barbanegra y logra informarle a su jefe, William Jagger. Pero al hacerlo, descubre que Jagger podría estar más loco aún que el Comodoro, y debe elegir entre dos males.

Lowe planea secuestrar a Barbanegra y entregarlo a las autoridades inglesas; cree que es la única manera de salvar a Santa Campana de Jagger. Entretanto, este último visita un manicomio y cree que un paciente será clave para derrotar al…

Lowe le confiesa a Kate que es un espía. Balfour se lo cuenta a Selima. La tortura de Antoinette sigue: Jagger le demuestra que Barbanegra está vivo. El cronómetro que Barbanegra vendió a los españoles les guiará a una emboscada.

Al quedarle pocos aliados en Santa Campana, las cosas empeoran para Lowe cuando los planes de Nenna para escapar lo ponen en su mira mortal. Entretanto, Balfour hace una alianza inesperada que les podría costar la vida a él y a Lowe.

Llueven disparos en Santa Campana cuando Barbanegra arriesga todo contra el ataque maníaco de William Jagger. Lowe debe decidir si salva a los que ama, al hombre que admira o al legado construido por Edward Teach.

Kate cae en poder de soldados y Barbanegra arma una misión de rescate designando a Nenna como cabecilla para abandonar la ciudad si los británicos llegan a descubrir el lugar en donde está ubicada.








