

Cheyenne, limpiadora de los transbordadores entre Francia e Inglaterra, ve cómo Lola mata a la mujer de su amante después de una discusión.

Para saldar su deuda, Yannick le entraga a Cheyenne una escalera de cuerda para que los inmigrantes ilegales puedan subir a bordo del ferry.

Cheyenne descubre que el informante de Yannick es un policía corrupto, pero no conoce su identidad. Devuelve el dinero a Yannick, pero es demasido tarde.

Cheyenne se hace pasar por la mano derecha de un supuesto jefe y negocia el paso de un grupo de mujeres migrantes con un traficante nigeriano, Banjoko.

El marido de Cheyenne, Jöel Barden, ha escapado de la cárcel pero se niega a huir sin ella, a pesar de que la policía está tras su pista.

Amenazada por Lola, que está furiosa porque traicionó a Cheyenne, Rachida juega su última carta: es la única que puede desbloquear el botín de Jöel.

Contra todo lo previsto, Yannick y Lola realmente se enamoran, pero esto no impide que Lola sea quien es.

Para ayudar a Cheyenne a liberar a las mujeres migrantes, Lola finge que Babette la agredió y le cuenta a Yannick los abortos forzados de sus amantes.












