Pan Tau, con su amable expresión y sonrisa afable, vestía elegantemente con traje, sombrero hongo, paraguas y un clavel blanco en la solapa. Su seña de identidad era su mágico sombrero: con un simple toque, podía transformarse en una marioneta, conjurar objetos o realizar otros trucos de magia. Se dedicaba a ayudar a niños con problemas entre sus sueños y la realidad, ya fuera encontrar un lugar para esquiar, solucionar problemas familiares en Navidad o incluso permitir que un niño se divirtiera en una feria en lugar de ir a sus clases de piano. Para los adultos, solía permanecer invisible.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.