Ripley Holden, un emprendedor de poca monta, ansía hacer historia con su nuevo y moderno parque de diversiones. Pero la inauguración se ve empañada por el hallazgo de un cadáver en el lugar. El inspector Carlisle es llamado a la escena y pronto se da cuenta de que tiene más de qué preocuparse que del simple asesinato, ya que se enamora de la sufrida esposa de Ripley.