
La joven iraní no esperaba este tipo de examen. Solo quería renovar su licencia de conducir, pero cuando los oficiales notaron una cicatriz en su muñeca y su tatuaje, comenzaron a mirarla con sospecha. De repente, se encuentra atrapada, obligada a responder preguntas personales y expuesta a insinuaciones. La cámara capta con precisión clínica la creciente incomodidad.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.