Kevin y Nayla, recién casados, se mudan a una casa completamente automatizada. También viven en el complejo habitacional Julian y Ditta, colegas de Kevin. La madre de Kevin, Linda, también reside en la casa, decidida a seguir controlando la vida de su único hijo. En la casa ocurren cosas extrañas: siempre hay arena y algunos objetos se mueven. Nayla siente que algo la observa, se acerca y hasta la toca. Julian y Ditta están preocupados porque su hijo, Lila, habla y juega con una figura a la que llama "abuelo". Julian lo lleva a un psiquiatra. Los resultados del examen revelan que Lila presenta las características de un niño indigo capaz de comunicarse con el mundo espiritual.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.