
Impulsado por la música chamánica y cósmica, esta película nos presenta a Aloual, el actor fetiche, en una especie de cautiverio semi-nudista y apático. Sostenido por vendajes, a medio flotar en el aire, acosado por miradas, este San Sebastián es el centro de un ritual que combina belleza plástica, dolor cristiano y placeres paganos voluptuosos.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.