Brooklyn, verano de 1987. Un grupo de personas frecuenta el estanco de su barrio. Auggie Wren (Harvey Keitel), el estanquero, es el gran confidente de todos ellos. La rocambolesca historia de cómo consiguió su cámara fotográfica y de por qué se decidió a elaborar su singular colección de fotografías -el mismo encuadre de la casa de enfrente a lo largo de 14 años- le dará por fin un argumento a Paul Benjamin (William Hurt), prestigioso novelista en crisis. Paul, a su vez, ayudará a Rashid (Harold Perrineaud Jr.), un adolescente negro algo desorientado, en la búsqueda de su padre, que resulta ser un modesto mecánico (Whitaker) que intenta rehacer su vida. El círculo vital se cierra cuando estos contactos humanos implican de tal modo al propio Auggie que le obligan a asumir su olvidada responsabilidad respecto a Ruby (Stockard Channing), una antigua novia con la que tuvo una hija (Ashley Judd), que ahora, ya adolescente, pasa por un momento muy difícil.
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Resenas de usuarios
M
mdcacho
★ 8.0 / 10
He vuelto a ver esta película mas de 25 años después de haberla disfrutado en su estreno en cines progres de versión original en mi ciudad de acogida. Me gustó muchísimo en su momento y reconozco que he vuelto a disfrutar, pero esta vez ya peinando canas y con mucho cine a cuestas. Mi sentencia ... el filme envejece bien ... incluso muy bien .... Mi recomendación ... debería ser de obligada visualización por parte de nuevos directores y directoras de historias costumbristas, cotidianas y aparentemente poca importancia.
El filme es una coral de personajes entrelazados que intersectan en un estanco (bendito estanco) de Brooklyn regentado por un apasionado de la cultura y las historias que vió frustrada su vocación universitaria por circunstancias de la vida. Junto con el estanquero, sobresale el personaje de un escritor en horas bajas por la trágica muerte de su mujer. Ambos nos regalan diálogos inteligentes, sorprendentes y llenos de humor.
Una delicia.
PD. El cigarrillo que me fumé después de verla me supo a gloria.