
Simon, de 35 años, ha vuelto a vivir temporalmente con su padre. Ambos se hacen la vida insoportable. Para añadir más tensión a esta situación, el tío Maurice y la tía Mala, hermanos de Ernest, se entrometen en todo y, especialmente, intentan encontrar a una "chica judía encantadora" para que Simon se case. Cuando Ernest fallece, Simon cumple su último deseo: enterrarlo en el pueblo donde nació, en las profundidades de Ucrania. Así, Simon se ve envuelto en una road movie repleta de aventuras, acompañado por su paranoico tío mayor, su tía que no para de fastidiarle con su "bailarina gentile", su hijo de seis años, el cuerpo de su padre y su fantasma, y también un conejo. Sin mencionar a su ex, que lo acosa por teléfono. Este viaje no será precisamente un crucero por el Nilo.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.