Rocky, tras haber luchado contra Drago, el boxeador ruso, sufre una lesión permanente que le impide seguir compitiendo. Para colmo de males, descubre que su contable le ha robado toda su fortuna. Sin dinero y sin poder volver al ring, Rocky se dedica a entrenar a un joven promesa del boxeo. Sin embargo, su labor no termina ahí, ya que un empresario seduce al joven pugilista con una oferta económica atractiva. Aun así, maestro y alumno volverán a encontrarse como rivales en el futuro.