**Amarillismo bélico**
Uno de los directores más sobrevalorados del siglo pasado ha sido incapaz de conseguir lo que pretendía: denunciar los abusos sistemáticos de los Marines destacados en Irak tras el 11-S.
Con un formato visual aburridísimo, sin ningún ritmo narrativo y con más pena que gloria, De Palma intenta mostrar de forma _"realista"_ uno de los acontecimientos más deplorables acaecidos en una incursión extraoficial en territorio enemigo.
La historia estremece por su crudeza, pero lamentablemente se cae en el sensacionalismo más gratuito y, al final, sólo sacas una conclusión contrastada: los Marines estadounidenses que deben _"velar por nuestra libertad y modo de vida occidental"_ suelen proceder de la América más profunda.