
Un astuto productor de Broadway y su tímido contable urden un plan para aprovecharse de acaudaladas ancianas ingenuas, haciéndolas invertir en una producción con sobrecostos, y luego montar un seguro desastre, de modo que nadie pida la devolución de su dinero. ¿Y qué podría ser más desastroso que un musical de mal gusto que celebra a Adolf Hitler?
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.