Los O'Donnells son una familia típica de la vida cotidiana: Tad (George Hernandez) es un trabajador sensato, su esposa (Fannie Midgley) es una buena madre y su hija Kathleen (Constance Binney) es bonita e ingenua hasta el punto de la inocencia. Kathleen trabaja en una fábrica y su dueño, Donald Holiday (Warner Baxter), se ha enamorado de ella. Sin embargo, ella se enamora del astuto conductor de taxi Harry Stanton (George Webb), quien asegura: "De verdad, nena, eres la única chica que he amado". Kathleen cree en él y, cuando su padre perspicaz deja claro que no aprueba a Stanton, ella decide mudarse sola.