
Berlín, pospandemia. Anton está reconstruyendo su vida: aprendizaje, un hogar propio con su novia, nada de drogas ni negocios turbios. Pero entonces recibe una "carta amarilla" en la que se le acusa de un grave delito y resistencia a la autoridad, algo que sucedió hace dos años y que había enterrado en su memoria. Las imágenes del 1 de mayo, su arresto, vuelven a él. Anton debe sumergirse de nuevo en el mundo que había dejado atrás. El muchacho ingenuo y bondadoso siente una rabia creciente al descubrir que no es el culpable, sino la víctima.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.