
La película gira en torno a la obsesión. Una obsesión por el amor, el arte, la originalidad, la copia, el éxito, el dinero y... uno mismo. Antes o después, si perdemos el control racional sobre ella y nos dejamos llevar, toda obsesión conduce a la destrucción. Pero es sólo cuando nos dejamos llevar, a pesar de todos los cortes y magulladuras, que encontramos un placer único, aunque sea por unos pocos momentos breves -¿y de qué otra cosa trata realmente la vida? Es como una droga. Lo que al principio parece débil y trivial es capaz de expandirse y crecer hasta convertirse en un problema grave que puede parecer absolutamente incomprensible y absurdo para aquellos que nunca han experimentado nada similar.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.