
Rosa, una mujer soltera de cincuenta y cinco años, y Sabina, una joven cubana de veinticinco, son vecinas y comparten una terraza en la azotea de la ciudad. Dos mujeres desarraigadas. Aún no se han conocido, pero comparten mucho en común, ambas habiendo dejado atrás su hogar y su pasado.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.