
Faya, de 21 años, documenta obsesivamente su vida con una cámara de video, grabando cada momento del día, desde ducharse hasta pasar tiempo con amigos o conversaciones privadas con su familia. Sus dos mejores amigos de la infancia están cada vez más preocupados, sintiendo que un dispositivo digital los está reemplazando.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.