
Es la noche del 25 de marzo de 1949. Una luna llena ilumina Estonia. Miles de familias estonias duermen en sus hogares, ignorantes de que les espera un destino cruel. Las autoridades estalinistas han preparado interminables filas de vagones de ganado para transportarlas a Siberia. El régimen está dispuesto a tratar a las personas como animales.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.