
En Marsella, la Policía Nacional ya no puede hacer frente a la situación. El ministro del Interior decide entonces crear una brigada de superpolicías con salarios altísimos para atraer a los mejores candidatos. Al día siguiente, una interminable fila de perfiles improbables se forma frente a los comisarías de la ciudad. Entre los candidatos seleccionados, hay un mentiroso, un endeudado, un conspirativo, un pseudo-rapero y un racista. ¿Y si estos futuros inspectores se convirtieran en la mejor oportunidad de la Escuela de Policía?
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