
Una película inclassificable que oscila entre el conceptualismo, la comedia, el arte sonoro, el relato cotidiano y un sombrío recuento de nuestra "sociedad de control". Partiendo de la extraña experiencia de ser "estratega lingüístico" en un espacio laboral moderno, esboza múltiples sistemas de palabras, símbolos, diagramas, gestos y intercambios, solo para desmontarlos y devolvernos constantemente al reino de los "significantes puros", el ruido que existe antes de cualquier significado identificable, las líneas y colores que preceden a una imagen reconocible. En un mundo de logotipos diseñados para manipularnos emocionalmente, Segal valora nuestra libertad perceptual.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.