
Bernardo, un hombre a punto de cumplir 30 años, trabaja como moderador de contenido en Filipinas. Debido a la pandemia de COVID-19, el país entra en un confinamiento total y Bernardo se ve obligado a trabajar desde casa. Pronto, pasa a dedicar ocho horas diarias a evaluar vídeos de contenido extremadamente gráfico y perturbador, aislado en su habitación. La exposición a la violencia visual extrema, potenciada por el aislamiento social y cultural, provoca en Bernardo un rápido deterioro mental, lo que comienza a tener alucinaciones y comportamientos erráticos.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.