
Ciudadanos de San Francisco quedan atónitos al conocer que Robert Ironside, el jefe de detectives de la ciudad, de habla dura y carácter fuerte, ha sido tiroteado y dejado por muerto mientras estaba de vacaciones en el retiro rural de su amigo, el Comisionado de Policía. Ironside sobrevive al intento de asesinato, pero la bala ha dañado los nervios de su columna vertebral, dejándolo parapléjico. Incapaz de recuperar su puesto como jefe de detectives, Ironside obtiene permiso para continuar investigando casos criminales como voluntario ciudadano. Con la ayuda de dos antiguos protegidos, el Sgt. Ed Brown y la Of. Eve Whitfield, y un nuevo asistente/conductor, Mark Sanger, Ironside se propone resolver su primer caso como civil encontrando a las personas responsables del intento contra su vida.
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