
Una mediadora de divorcios (Brooke Nevin) tiene que cuidar del perro de un cliente. El travieso can se roba su corazón y, después de pasar tiempo con el veterinario local (Jake Sandvig), comienza a darse cuenta de que tal vez el amor verdadero, en el que ella no se atrevía a creer, esté más cerca de lo que imaginaba.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.