Hoppy se infiltra como un forajido (lo que le permite, por fin, beber y ser grosero con los niños) para rastrear a un grupo de forajidos que operan en la frontera. Loco, el líder de los malos, desvía las sospechas de sí mismo al fingir ser un tonto.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.