En una soleada cafetería, aparece un hombre desempleado y desaliñado que pide un vaso de agua al camarero. De repente, recibe una noticia impactante: el hombre más rico del mundo está muriendo y él es su único heredero. Sin embargo, hay una condición casi imposible para obtener esta herencia: debe casarse antes de la medianoche del duodécimo día.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.