En la Argentina de los años 80, un clan maquiavélico dedicado a secuestros y asesinatos vive bajo la apariencia de una familia normal en un barrio tranquilo de Buenos Aires. El clan está dirigido con puño de hierro por Arquimedes, el patriarca. Este obliga a Alejandro, su hijo mayor y estrella del rugby que juega en la mítica selección nacional, Los Pumas, y así protegido de toda sospecha por su popularidad, a proporcionarle víctimas para los secuestros.