El corto destaca por su excelente diseño de producción. El bosque encantado en el que se desarrolla la historia tiene una atmósfera mágica, pero también inquietante, con una mezcla de colores vivos y oscuros que reflejan tanto el encanto como la amenaza de los duendes. Los efectos visuales son sencillos pero efectivos, especialmente cuando Lemon usa su magia para controlar el agua del entorno o cuando los duendes aparecen y desaparecen entre los árboles.
Las escenas de acción están muy bien coreografiadas, en especial cuando Etzy lucha cuerpo a cuerpo con los duendes, mostrándonos una heroína fuerte y decidida. La combinación de las habilidades de las heroínas es un aspecto que enriquece la historia, ya que todas tienen un papel único en el grupo y es precisamente su cooperación lo que las lleva a vencer.