
John Webster convence a su esposa y sus dos hijos pequeños de que toda la familia debe adoptar una dieta de aceite, sin tener que renunciar a su estilo de vida de clase media suburbana. Todos los detalles cotidianos que no hacemos o que no podemos evitar, conforman recetas para el desastre. En esta comedia de equivocaciones, ponen a prueba sus valores, su fuerza de voluntad y, finalmente, su felicidad.
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