
Dédé, siendo un bebé, se siente solo en el colegio y pasa desapercibido en su ruidosa familia, donde los bebés mandan. Cuando se hace amigo de un perro, por fin se siente reconocido. A partir de entonces, no para de ladrar todo el día. Nadie entiende por qué. Finalmente, su padre encuentra una manera ingeniosa de conectar con su hijo.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.