
Las cosas van bien en la primera cita de Penny y Judah. Están recostados en su cama y se inclinan para besarse. Entonces él se detiene y le pregunta si le importa revisar un formulario de consentimiento sexual. Ella no tiene objeciones, pero pregunta si le importa que su abogado lo revise. Pronto, cada uno de ellos tiene a su abogado al hombro, negociando en pleno apogeo.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.