
Un profesor jubilado se sienta en una mesa afuera de un bar; es un hermoso día soleado. El mesero le trae el desayuno. Pronto, un joven llega y el profesor lo invita a sentarse, ya lo estaba esperando. Es de piel oscura. Viene de Mali. Bien vestido, sereno, listo para el "juego" que el profesor está jugando. Es un juego de rompecabezas donde se gana al completar un crucigrama. Pero hay una variable que hace que este juego sea imposible: adivinar las soluciones antes de que se haga la pregunta. Sin embargo, el joven termina el juego. O casi...
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