Kriszti Bakonyi secretamente adopta un cachorro afgan hound. Al principio, sus padres no están contentos, pero luego Bakonyi se da cuenta de que podría ganarse el favor de su jefe con los cachorros. Kemenes se alegra, ya que también quiere agradar a su jefe, Salamon, con el cachorro. Salamon planea pasar el cachorro a su jefe, Dömötör, quien a su vez se lo daría al subsecretario del ministerio, Pilis. Sin embargo, Pilis ya se lo había prometido al mecánico a cambio de un par de amortiguadores. Cuando se descubre que no hay cachorros, todos retiran su oferta y la carrera de Bakonyi se ve perjudicada.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.