
La Cenerentola de Rossini, despojada de sus atributos tradicionales como el zapato de cristal y la carroza de calabaza, y dominada por un padrastro tiránico en lugar de una madrastra cruel, juega con los personajes más convencionales del cuento de hadas. Sin embargo, Cenicienta vive en un mundo cerrado, carente de ternura y bajo el yugo del torturador a quien protege. En lo más profundo de su bondad arde un fuego que su encuentro con el príncipe liberará... Guillaume Gallienne resalta sutilmente los matices de este dramma giocoso, que se encuentra entre la ópera buffa y la ópera seria, y abarca desde la sombría melancolía hasta lo burlesco.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.