
Tang Ke, tras graduarse de la universidad, se sumió en la depresión al descubrir que había controlado en exceso la vida de su padre. Al ver accidentalmente una foto de una rana atascada en su caparazón, se sintió motivado y decidió cambiar. Tras superar numerosos obstáculos, Tang Ke se convirtió en un mensajero y conoció a un grupo de colegas. Finalmente, dejó atrás la larga cadena de la vida y comenzó un nuevo viaje.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.