El rey de Petra parte a combatir a los romanos y deja a su esposa, la reina Shakila, al mando del gobierno en su ausencia, y a su única hija, Petra, de siete años. Dos soldados romanos, Patricius y Laius, llegan con las caravanas y afirman que desean guardar sus tesoros en la cámara acorazada. Luego, secuestran a la pequeña princesa y la mantienen como rehén.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.