En el verano, en el norte de Francia, y más específicamente, en las afueras de Tourcoing. El ambiente no es precisamente alegre, la vida es dura... Pero los del norte tienen una verdadera alegría de vivir, siempre hay las fiestas de la cerveza y los bailes del sábado por la noche -los "baloches"- donde, a medianoche, cantan las "vedettes" que se ven en la tele o las estrellas un poco caídas en desgracia... Antes de la llegada de las "Etoiles", para el baile, hay orquestas regionales no tan malas, un poco pasadas de moda, que vienen para redondear sus fin de mes. Es el caso de Gérard Peduzzi, de unos cuarenta años, vendedor de coches de ocasión durante la semana.
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