
Un juez ofrece al estafador Tom Turner un trato: cumplir una condena en prisión o trabajar honradamente durante un año. Sin embargo, cuando Tom comienza a trabajar en la oficina de correos de Estados Unidos, en el departamento de cartas muertas, decide responder cartas escritas a Dios. Su labor de buen samaritano no solo inspiró a sus compañeros de trabajo a hacer lo mismo, sino que también atrajo la atención del director general de correos y la policía, que no veían con buenos ojos sus acciones.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.