
Es una tarde calurosa. Serena está ayudando a Christopher a estudiar alemán. Él se aburre y prefiere grabarla con su teléfono celular. A ella no le gusta, pero a él le encanta porque ella lo hace reír, especialmente cuando Serena actúa como un cerdito. Y cuando Christopher se ríe, ella es feliz. A través de este juego, los dos se acercan y descubren una intimidad inesperada.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.