Tras el colapso del poder soviético en la década de 1990, un científico químico de uno de los institutos de investigación científica de Azerbaiyán descubre una nueva solución. El científico examina las consecuencias positivas y negativas de la solución química. Con su ayuda, una parte de la memoria de una persona puede ser borrada y utilizada en actividades negativas. Al mismo tiempo, puede proteger a las personas de la adicción a las drogas y el alcoholismo. Pero los resultados no son los esperados.