Director francés nacido en París. Comienza su carrera como ayudante de dirección de su padre Jacques Becker en No toquéis la pasta (1953), Los amantes de Montparnasse (1958) y La evasión (1959), y posteriormente con Julien Duvivier y Henri Verneuil. Tras el fallecimiento de su padre, al finalizar La evasión, se lanzó a la aventura de la dirección con Un tal La Rocca (1961) con Jean-Paul Belmondo, al que vuelve a dirigir en A escape libre (1964) y Dulce gamberro (1966), pelícu…