Esta es una historia sobre las familias de aquellos que alguna vez fueron nuestros testigos, nuestros ojos y nuestra voz, pero que fueron amenazados, tuvieron que abandonar México y se vieron obligados a vivir en el exilio, buscando asilo político. No se trata de periodistas poderosos, sino de reporteros invisibles que representan los eslabones más débiles de la cadena de noticias y que ahora viven en un limbo migratorio.